¿Tu hijo se distrae mucho cuando tiene que hacer los deberes o estudiar? Esta es una preocupación frecuente en muchas familias y puede tener distintas causas.
A veces tiene que ver con el cansancio, el tiempo de pantalla, la motivación o la forma de organizar las tareas. En otros casos, puede estar relacionado con dificultades de atención, aprendizaje o funciones ejecutivas.
Antes de pensar en una única causa, conviene observar cuándo ocurre, con qué frecuencia aparece y si también sucede en el colegio.
Posibles causas de la distracción en las tareas escolares
- Fatiga: ¿tu hijo duerme lo suficiente? ¿Existen preocupaciones o rutinas que puedan estar afectando a su calidad de sueño?
- Tiempo de pantalla: ¿cuánto tiempo pasa frente a dispositivos electrónicos? Limitar el tiempo de pantalla antes de realizar las tareas puede ayudar a mejorar su concentración.
- Intereses y motivación: ¿las tareas escolares son adecuadas para su nivel de desarrollo? ¿Están relacionadas con sus intereses personales o le resultan especialmente difíciles?
- Técnicas de estudio: ¿utiliza métodos eficaces para estudiar, como organizar las tareas, tomar apuntes, dividir el trabajo en partes o gestionar mejor el tiempo?
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Dificultades de atención: existen señales que podrían indicar problemas de atención, aunque no necesariamente signifiquen TDAH. Algunas de estas señales incluyen:
- Dificultad para mantener la atención: si tu hijo tiene problemas para concentrarse en una tarea durante un tiempo razonable para su edad, podría ser un indicio de dificultades atencionales.
- Dificultades en la organización: algunos niños tienen problemas para organizar tareas o actividades, pierden objetos necesarios o les cuesta seguir instrucciones.
- Olvidos frecuentes: olvidarse de tareas diarias, deberes o eventos importantes puede estar relacionado con dificultades de atención u organización.
- Dificultades académicas: si tu hijo presenta dificultades significativas en áreas que requieren atención sostenida, como la lectura o la resolución de problemas matemáticos, conviene observarlo con atención.
- Dificultades sociales: los problemas de atención también pueden afectar a las habilidades sociales, como seguir las reglas del juego, esperar turnos o escuchar a los demás.
- Antecedentes familiares: ¿hay familiares con diagnóstico o síntomas relacionados con trastornos del neurodesarrollo, dificultades de atención o aprendizaje?
Cuándo puede ser recomendable valorar la atención
Si la distracción aparece de forma frecuente, afecta a las tareas escolares o también se observa en el colegio, puede ser útil consultar con un profesional para entender qué está ocurriendo.
Una evaluación permite valorar la atención, las funciones ejecutivas, el aprendizaje y otros factores que pueden estar influyendo en el rendimiento escolar y en el día a día del niño.
Si te preocupa que tu hijo se distraiga con frecuencia o le cueste terminar las tareas, en Centro Imago podemos orientarte sobre los siguientes pasos.











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